La falta de un hijo hace de un hombre la petición desesperada al supuesto creador.
La respuesta es singular y extraña. Lo saca de un lugar interior hacia afuera y le dice: Mira los cielos porque así será tu descendencia, como las estrellas.
El hijo de la promesa son hijos como estrellas que tienen en si mismo una luz propia.
El tiempo de la manifestación de los hijos de dios es HOY.
No esperamos a un hijo de dios sino que somos los dioses que la creación gime por su manifestación.
Hoy es el tiempo final donde los hijos expandidos entre razas, lenguas y culturas están siendo entrenados para su tiempo de la toma del gobierno de los gobiernos y hacer cumplir la promesa hecha al patriarca.
No esperamos irnos a algun lado para que EL NOSOTROS aparezca entre las gentes y se exprese en plenitud.
Nosotros es dios para este tiempo.
Es la segunda venida, que ya esta sucediendo.