Hola
Ser sincero conlleva un problema y es incomprensión, desnudez de las fallas.
Más bien, si hablo o escribo estoy diciendo santidad
Santidad es separado para una función especifica, no para tener una conducta intachable y de alta moralidad y sino lean la ley del nazareato.
Sin santidad, no es posible ver a dios en los hijos, todavía algunos andan en que lo veré algún día en el cielo cuando me muera o me arrepienta de pecados que ni siquiera son míos sino del espejismo que el cristianismo me ha dibujado...
¿No esta escrito que no soy yo sino una ley que me la pusieron?. Por eso uno se cabrea, porque nos hacen creer que tengo control sobre esa ley.
El objetivo de la ley no es el control sino que abunde al mal, les digo y lean romanos. La ley es conocimiento del no, la gracia es el conocimiento del sí, pero nosotros somos del amén o así sea. Todo lo que deseamos hablamos, y hacemos, se cumple, sea que nos demos cuenta o no...
La autoridad o el gobierno de los hijos poco a poco están adquiriendo expresión real. Hace algún tiempo un amigo tenía un escrito de una visión... de hijos inconformes.
Digo que ahora estamos en la línea y es solo tiempo... pensé que faltaba, pero por alguna razón se ha acelerado y pronto, en pocos años sabremos de otros en otros lugares, de otra culturas, en lugares que no conozco y que algunos de ustedes conocen...
No hay comentarios:
Publicar un comentario