He 5:12
Decimos que este es el tiempo donde los programas de discipulado no tienen validez para nosotros los hijos. Nuestra expresión es maestros en los que somos, en el conocimiento del hijo personal y del corporal, en lo que hacemos en el verbo o acciones del día a día.
Tiempo es de maestros que compartimos e impartimos con otros maestros de toda la creación. Tiempo de expresar y ejecutar los propósitos individuales hacia la unidad de lo corporal. Tiempo de investigar, expandir y desarrollar la ciencia de la vida. Tiempo de denunciar al falso cristo que la historia nos vendió sin tener el conocimiento para dominarlo. Tiempo del ministerio de la piedad, restaurar la creación hacia la capacidad de vida y ésta en abundancia.
Este es el tercer día, de resurrección donde los hijos crecen, crecen y crecen a su entrega final: Maestros que han concebido en sus entrañas y dado a luz al cristo resucitado, varón con autoridad de hierro, liderazgo de las naciones, dueño del conocimiento de la ciencia de la vida.
Cada quien en su conocimiento propio, respeto por su función, alegría por lo pequeño.
Aprehender desde un líder propio, no desde un liderazgo externo alrededor de doctrinas sino más bien del conocimiento de la vida.
Hoy comenzamos a expresar los misterios de la vida, de lo sencillo. Es principio de otro tiempo.
Antes vivimos atemorizamos por estar sujetos al miedo y la muerte, hoy comenzar a conocer la vida, desde otro entendimiento. Creer que el amor quita, anula, destruye el miedo y la muerte.
Ser maestros es hoy nuestro desafío…
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