Mt 28:20 Enseñándoles que guarden todas
las cosas que os he mandado:
y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días,
hasta el fin del mundo. Amén. (RV 1909)
Ya es un hecho…Nosotros somos el fin del mundo. ¿Qué significa esto? Quiere decir que nosotros somos el objetivo, la meta por el cual estamos aquí en esta creación. Porque todo lo creado es por el hijo de dios corporal.
Esto es nuestra vida y única vida que tenemos, para dios como reyes y sacerdotes hacia la creación, origen y fin de nuestra expresión. Nacimos en una carne para con-vivir, co-participar y co-laborar con una creación ignorante y desnuda de este conocimiento. Asustados de la vida por miedo y esclavos de la muerte.
Accionar este conocimiento es fundamental para vivir en este siglo venidero y no arrastrar el siglo malo, de la religión con sus ritos y tradiciones que no liberan al cristo que tiene cada hijo de dios. Un siglo malo, era o etapa que estanca a la creación en su liberación.
Para esto somos, para traer la imagen del hijo y no nuestra imagen carnal, buscando reconocimiento propio y gloria personal.
Somos llamados, justificados y glorificados para que el gemido de la creación se encarne en nosotros y expresar el ministerio de la piedad, traer vida…vida en abundancia.
Nosotros somos el árbol de la vida por el cual la creación es sanada. Hoy es tiempo que nuestras acciones tengan este fin para este mundo dolido. Cada día en lo que hacemos, decimos y transcendemos es para dar vida…
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