2 Co. 2:20 20porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios (v. RV 1960)
En la ley nos sujetaban a los preceptos culturales religiosos del poder greco-judaico dominante en la forma de percibir la realidad divina.
Tal interpretación nos llevaba a los problemas de conciencia y de comportamientos. Las condiciones de muerte eran la vida cotidiana que cada día pesaba con la esperanza de losmilagros.
Hoy todo lo que somos y hacemos está en el SÍ, es decir, todo es lícito y por tanto, responsable de las decisiones que asumimos.
Las promesas se evidencian en nuestro caminar en la forma cómo asimilamos el SÍ, la demora de estas es consecuencia del cómo es nuestro movimiento cotidiano en la inmensidad de los propósitos personales.
Es por tanto, condición de entrega a los acontecimientos del espiritual y su profundidad de entrega.
Sin quejas: silencio. Sin llanto: silencio. Sin reclamos: agradecimiento. Sin pedir: entrega total al 100 por uno.
Procesar las crisis: madurez
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